Agustín Centelles De nuevo el escenario de la guerra civil española, millones de imágenes de la contienda y cientos de fotógrafos, conseguir destacar entre ellos es sinónimo de buen hacer, de buen ojo, de una disciplina e instinto incontestable. Destaca por n o ocultar su simpatía hacia la izquierda, sale a la calle para documentar la derrota fascista donde consigue la que quizá sea un icono de la guerra civil. Agustí Centelles sintió la pasión por la imagen desde muy joven. En el periódico El Día Gráfico conoció al fotoperiodista barcelonés Josep Badosa, con quien empezó a trabajar en 1927, cuando inició su propia carrera como fotoperiodista. En mayo de 1934, un mes después de comprarse, a plazos, una cámara Leica por 900 pesetas, Agustí empezó a trabajar por su cuenta. Poco tiempo después su firma se había convertido en habitual en la mayoría de los periódicos de Barcelona y sus fotografías sobre los acontecimientos de octubre de ese año se publicaron incluso en el ...